¿Qué dice sobre la actual crisis fiscal y los impuestos? Un problema estructural del país es el elevado déficit fiscal, que cerraría en 6% del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2017, situación que pone en riesgo el financiamiento del desarrollo humano.
El PIN tiene 38 propuestas específicas en esta materia. Entre ellas se indica que, en un gobierno suyo, van “a aumentar la recaudación tributaria, no con más impuestos sino con mejores impuestos, que promuevan el crecimiento económico y la creación de más empleos formales”. Acá destaca la iniciativa de convertir “el impuesto de ventas en un impuesto al valor agregado que permita deducir todos los insumos, a la vez que se amplía la base a todos los bienes y servicios, la tasa general será de 13%”. Además, “se establecerá el esquema de renta global, se crearán impuestos planos (flat tax) para gravar las rentas, y se establecerán niveles máximos de ingreso para la exoneración, con base en criterios técnicos y de proporcionalidad según la realidad económica del país”.
En cuanto a las cuotas de la CCSS, se propone revisar “los impuestos al trabajo (contribuciones a la CCSS) y se analizará su posible complementariedad, sustituibilidad y alternabilidad con otros impuestos”. También “se permitirá la deducción de las cuotas de la CCSS para el pago del impuesto sobre la renta”.
En materia de administración tributaria, “se fortalecerá la dirección de tributación, con más equipo humano y tecnológico, y se automatizarán todos los procesos para atacar con rigor la evasión fiscal”. Y por el lado del gasto público “se establecerá una visión de largo plazo en la planificación nacional y se cambiarán los métodos para la elaboración y aprobación de los presupuestos nacionales para consolidar una verdadera política de gasto público para el desarrollo”, entre otras.
¿Qué dice sobre la generación de empleo? El país tiene problemas para generar empleos de calidad, lo que se refleja en altas tasas de desempleo (7,5% en 2017) y en un crecimiento del sector informal. Más y mejores empleos tendría un efecto directo en la reducción de la pobreza.
El PIN dedica 9 propuestas sobre este tema, entre las que resaltan cambios significativos en la institucionalidad pública. Por ejemplo, según el plan de gobierno “se reestructurará el Ministerio de Trabajo (en un nuevo Ministerio de Productividad) para enfocar su trabajo en la rectoría y coordinación interinstitucional para la creación de empleo, además de sus labores de cumplimiento de la ley y protección al trabajador”. Otro de los cambios es “’una reforma al Servicio Civil para convertirlo en la Secretaría Técnica de Empleo Público”.
Además, “es muy importante tener acceso a capacitación y entrenamiento en nuevas tareas y oficios y para ello: a) el Ministerio de Trabajo (con sus reformas) trabajará en coordinación con las instituciones que desarrollan los programas de capacitación técnica en el país y con el sector empresarial para crear una plataforma de oferta y demanda de puestos de trabajo; b) se hará una reforma en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) para que las personas en condición de pobreza adquieran nuevos conocimientos y oficios para conseguir trabajo; c) se dará mayor participación al sector privado en la estrategia de capacitación del INA para asegurar la formación de personas en las áreas que requieren las empresas para crear más puestos de trabajo”.
Créditos: En el análisis y sistematización de este programa de gobierno participaron: Steffan Gómez, Elías Chavarría, María Estelí Jarquín, Juan Pablo Sáenz y Daniel Castillo del PEN; y Marcelo Chinchilla, Ludwig Hall, Sofía Beeche de la ECP-UCR.